Esta semana nuestro alumnado ha participado en una actividad guiada en el viñedo del huerto escolar, una experiencia práctica que nos ha permitido aprender directamente de quien conoce el oficio desde dentro. Contamos con la visita de dos expertos en viticultura, que explicaron sobre el terreno cómo y por qué se realizan la poda y el injerto de la vid.
La sesión comenzó con una explicación clara sobre la importancia de la poda. El alumnado pudo comprobar que no se trata simplemente de “cortar ramas”, sino de una labor esencial para asegurar la salud de la planta y mejorar la calidad de la uva. Paco y José, nuestros expertos, mostraron qué sarmientos conviene conservar, cuáles deben eliminarse y cómo cada corte influye en el crecimiento futuro de la vid.
A continuación, se abordó el injerto, una técnica tradicional que permite fortalecer la planta y adaptarla mejor al terreno. Los alumnos y alumnas observaron el proceso paso a paso: la selección del patrón, el corte preciso y la unión correcta de las partes para que la planta pueda desarrollarse con vigor. Se insistió en la paciencia, la precisión y el respeto por los tiempos de la naturaleza.
La actividad no solo aportó conocimientos técnicos, sino que también fomentó valores fundamentales como el cuidado del entorno, la responsabilidad y el aprecio por los trabajos agrícolas, tan ligados a la cultura de nuestro pueblo. Aprender de la mano de un profesional, en contacto directo con la tierra, ha sido una oportunidad excelente para comprender que muchas de las prácticas tradicionales siguen vigentes porque funcionan.
Seguiremos trabajando en nuestro huerto escolar, convencidos de que la mejor manera de aprender es hacer, observar y escuchar a quienes han dedicado su vida a un oficio.

